Es importante comprender que la Nueva Medicina Germánica postula un modelo explicativo y científicamente contrastable (verificable/refutable) de la enfermedad en casos individuales. Ella describe las leyes biológicas que rigen la aparición y evolución de la enfermedad (a nivel psíquico, cerebral y orgánico) y, eventualmente, de su remisión (de ser el caso).
En otras palabras, la NMG permite explicar las llamadas remisiones espontáneas del cáncer y de otras enfermedades, algo cuyo mecanismo es completamente desconocido por la medicina convencional y alternativa. (Para un ejemplo de un caso de remisión espontánea, y su valoración según la NMG, recomiendo este artículo)
La remisión se define como la desaparición total o parcial de los signos y síntomas de una enfermedad. Puede ser una remisión inducida (por ejemplo, mediante medicamentos) o de una remisión espontánea (es decir, no provocada, no inducida por ningún método conocido). La remisión inducida es bien conocida por la medicina convencional y su mecanismo se ha estudiado muy bien.
La remisión espontánea se ha constatado en muchas enfermedades, y en algunas de ellas forma parte de su evolución normal. De hecho, muchas enfermedades tienden a remitir espontáneamente por sí solas. Otras enfermedades, cursan con fases alternativas de remisión y de recaida como parte de su desarrollo normal. Otras cursan con un agravamiento progresivo, sin remisión alguna.
En el caso del cáncer, la remisión espontánea es extraordinariamente rara. En general,algunos autores consideran que la remisión espontánea del cáncer se produce en 1 de cada 10 mil casos. Otros autores, han señaladado que la remisión ocurre en 1 de cada 60 mil a 100 mil pacientes. Esta frecuencia varía dependiendo del tipo de cáncer (lo que significa que algunos tipos de cánceres tendrían una pequeña probabilidad mayor de remitir espontáneamente que otros cánceres)
Sin embargo, no existen estudios sistemáticos que permitan determinar con precisión la frecuencia de la remisión espontánea del cáncer en general, y de tipos específicos de cáncer, pero en todo caso, en lo que concuerdan los autores, es que se trata de un fenómeno extraordinariamente raro e infrecuente.
Precisamente, la NMG trata de provocar o propiciar la remisión "espontánea" (que ya no sería tal, porque se estaría induciendo) en todos y cada uno de los casos, ya que la curación se produce a partir de las mismas leyes que le dieron origen a la enfermedad. Que se pueda lograr o no en un caso concreto, dependerá de muchos factores, pero el objetivo es siempre inducir la remisión (y los medicamentos podrían servir de coadyuvantes a este proceso)
En otras palabras, el tratamiento de la NMG no consiste en dar medicamentos para curar un cáncer u otra enfermedad "incurable" (ya que tales medicamentos no son curativos en la mayoría de los casos), sino en invertir el proceso de enfermedad mediante la resolución del conflicto biológico que está en la base de la enfermedad, y en coadyuvar con el organismo a la curación definitiva, haciendo uso para ello de cualquier medida terapéutica (en la que no se excluye ni la cirugía, ni los medicamentos) de eficacia científicamente probada.
El fundamento de la remisión "espontánea" es la solución del conflicto biológico. Al lograr esto, se invierte todo el proceso de enfermedad, y se inicia la fase de curación (que en muchos casos presenta una sintomatología que la medicina considera como "enfermedad"), y al finalizar dicha fase, el organismo recupera completamente su salud (este sería el estado propiamente dicho de remisión definitiva).
En muchos casos, una "remisión" celebrada por los médicos al constatar la desaparición de los síntomas, es en realidad un agravamiento de la enfermedad según la NMG. Por ejemplo, una persona con leucemia (que según la NMG es una fase de curación después de la solución de un conflicto biológico de intensa desvalorización de sí mismo) puede, si reactiva el conflicto y se entra otra vez en fase activa, provocar una remisión de los valores sanguíneos leucémicos (es decir, una disminución del número de leucoblastos). Para un médico convencional, esto sería motivo de optimismo; para un médico de la NMG, sería motivo de preocupación, ya que sabe que al resolver de nuevo el conflicto, el aumento de leucoblastos regresará y con más fuerza, lo que será interpretado como una "recaída".
Por este motivo, la simple desaparición de los síntomas y signos de la enfermedad no es prueba suficiente para el médico de la NMG, porque éste debe también verificar el estado psíquico y cerebral del paciente para llegar a una conclusión razonable y segura sobre el estado concreto del paciente. En la NMG, todo se estudia sincrónica e integralmente: la psique, el cerebro y los órganos.
He de recordarles a los lectores que estos comentarios tienen un carácter descriptivo e informativo general de lo que postula la NMG sobre diversas enfermedades, y no debe servir de base para hacer autoterapia. Es necesario la asesoría profesional. La NMG solo puede ser aplicada por médicos y profesionales de salud competentes, que puedan valorar las mejores indicaciones terapéuticas en el caso concreto y específico de un paciente individual.