Para nadie es un secreto que la NMG no ha sido oficialmente reconocida en la comunidad científico-médica. ¿A qué se debe? En este artículo, pretenderemos arrojar alguna luz al respecto.
1)Los partidarios de la NMG siempre citan las verificaciones que se han hecho y que han demostrado que los planteamientos de la NMG son correctos, en una serie de casos tomados al azar.
Ciertamente, estas verificaciones han sido exitosas y han permitido a todos los participantes y observadores (entre ellos, médicos, biólogos y otros científicos) convencerse completamente de la exactitud de la NMG. Nunca se ha podido refutar la NMG en el contexto de estas verficaciones.
Ahora bien, si somos críticos de esta cuestión, debemos reconocer que los documentos de tales verificaciones no han sido suficientes para convencer a la comunidad científica, la cual tiene una forma de funcionamiento y protocolos que es necesario respetar a los fines que cualquier hipótesis científica sea tomada en serio y contrastada experimentalmente.
Dentro de esta costumbre científica se encuentra la necesidad de publicar los resultados en revistas científicas, para que los resultados sean reproducidos por otros investigadores.
Hasta que esto no se haga, cualquier teoría científica, por más real o correcta que sea, no será nunca reconocida por la comunidad de científicos. Nos guste o no, esta es la realidad.
2)Por las razones antes expuestas, me permito hacer una serie de sugerencias a todos aquellos investigadores que conozcan la NMG y que quieran documentarla bien de cara a su contrastación y, de ser el caso, aceptación por la comunidad científica.
a)Publicar en REVISTAS CIENTÍFICAS una serie de casos clínicos considerados incurables por parte de la medicina convencional (ej: melanoma metastásico, glioblastoma multiforme, cáncer pancreático metastásico, etc.) De ser posible, deberían tomarse pacientes con el mismo tipo de enfermedad, ya que ello hace más evidente las correlaciones específicas que propone la NMG en esa enfermedad concreta (ej: si es un cáncer de cuello de útero, el edema estará siempre en el lólubo temporal izquierdo) y así es más fácil para los investigadores el contrastar científicamente la documentación.
b)Documentar el diagnóstico de los casos clínicos con procedimientos más rigurosos de la medicina convencional (ej: en casos de cáncer, tener la biopsia como prueba obligatoria, además de las evidencias radiológicas y clínicas y cualquier otra prueba pertinente). Esto es necesario para que no surjan dudas innecesarias sobre el diagnóstico convencional del paciente.
c)Documentar la evolución clínica de los pacientes, usando para ello los procedimientos de la medicina convencional. Es decir, tener la prueba documental de los tests sanguíneos, de las nuevas radiografías efectuadas, y cualquier otro dato de interés a los efectos de probar científicamente el estado del paciente.
d)Indicar en detalle la interpretación diagnóstica que, de acuerdo a las leyes biológicas de la NMG, se haga del caso. Explicar en detalle los conflictos relacionados, la ubicación de los Focos de Hamer (probados mediante tomografía de cráneo sin contraste), su configuración y correlación con los síntomas y signos de los órganos correspondientes afectados.
Este punto es muy importante, porque es aquí donde debe probarse la NMG en el caso concreto. Los hechos que la NMG predice que estarán en el paciente, deben estar y deben ser probados. Todos los hechos que, a nivel psíquico, cerebral y orgánico que la NMG señala deben existir en un paciente con una enfermedad concreta, deben ser minuciosa, objetiva y rigurosamente documentados.
e)Explicar en detalle la terapia empleada en los tres niveles (psique, cerebro y órganos). En especial, cómo se solucionó el conflicto, si hubo recaídas, etc. A nivel cerebral, el estado del edema, si se utilizó o no cortisona u otro medicamento y las dosis exactas empleadas. Y a nivel orgánico, los medicamentos que hayan podido usarse para manejar las complicaciones, etc. Se debe documentar rigurosamente cómo y qué tipo de tratamiento médico se empleó durante la terapia. Aquí debe tenerse la mayor exactitud posible.
La razón por la cual se deben usar los criterios de la medicina convencional, es que la comunidad científica médica se rige por esos criterios y es en base a ellos que aceptarán o rechazarán la teoría. Es ingenuo pretender convencerlos de algo usando criterios metodológicos diferentes a los que ellos emplean.
Por ejemplo, en la medicina convencional, los medicamentos se prueban mediante estudios controlados a doble ciego, publicados en revistas científicas y replicados por investigadores independiente. Es evidente que si alguien presenta un medicamento como "curativo" (y aun cuando el medicamento realmente sea eficaz), la medicina convencional no la aceptará si no ha pasado previamente los estudios de control en todas sus fases. Este procedimiento es razonable y correcto, pero aun si (por el motivo que fuere) alguien difiere de tal metodología (como hacen algunos homeópatas), no tendrán más remedio que adaptarse a dicho procedimiento, si lo que aspiran es a que su terapia sea oficialmente reconocida (es decir, reconocida por la comunidad científico-médica). No hay alternativa.
Si las revistas de más prestigio científico no aceptan publicar esos estudios (sin dar para ello razones válidas que permitan subsanar los defectos en el protocolo del estudio presentado), se puede intentar publicar en revistas de menor prestigio o menos conocidas, como paso previo. Lo importante es respetar la metodología científica y el protocolo usado por la comunidad científica.
El reconocimiento oficial de la NMG es el objetivo y el norte que deben plantearse los investigadores y seguidores de ella, ya que de dicho reconocimiento depende que muchas personas que hoy mueren de diversas enfermedades, tengan una posibilidad cierta de curación (al menos en un gran porcentaje de casos) y, por tanto, una esperanza fundada. Solo la aplicación a gran escala de la NMG puede lograr esto; y ello solo es posible si ella es reconocida y empleada de forma oficial.
A pesar de la anterior reflexión, y a modo de comentario final sobre la mayor o menor probabilidad de que la NMG sea reconocida en las condiciones actuales, tenemos que señalar que no debemos ser ingenuos ni acríticos a la hora de que analicemos el funciomaniento social de la empresa científica.
Una buena dosis de realismo, sentido común e información será suficiente para comprender esto.
Desde esta perspectiva, y especialmente en el campo de la medicina, debemos tomar conciencia que no es solo la verdad científica ni la fría evidencia experimental ni la búsqueda desinteresada por la verdad lo único que importa o es determinante para aceptar o no una determinada teoría, o para someterla a una honesta contrastación; sino que otros factores no científicos tales como sesgos, prejuicios, dogmatismos, conflictos de intereses, intereses económicos, fraudes, sobornos por parte de la industria farmacéutica, carteles y monopolios científicos, etc. pueden ejercer mayor o menor influencia en lo que se publica en las revistas científicas, en el empleo o no de tal o cual terapia o medicamento; y, con mayor razón, en el reconocimiento o aceptación de una teoría determinada (sobre todo si esta afecta de alguna forma la "rentabilidad" del sistema, o de parte de él; por ejemplo, al poderse curar una enfermedad sin usar costosos medicamentos o terapias. ¿Cree el lector que la NMG amenaza al sistema sanitario actual? Júzguelo usted mismo).
También hay que tomar en cuenta que las revistas científicas tienen revisores que tienden a ser conservadores y "guardianes" de las teorías científicas establecidas (ya que son expertos en ellas), y éstas son usadas como criterio, entre otras cosas, para determinar lo que se debe o no publicar; y además, se ha podido comprobar experimentalmente la existencia de prejuicios y sesgos confirmatorios en el sistema de revisión por pares (peer review) que se usa en dichas publicaciones; estos hechos por sí solos, y en conjunto, hacen improbable que se publique alguna teoría o hipótesis que no sea compatible, o peor aun, que desafíe y refute, el paradigma existente en ese ámbito científico concreto, o que objetivamente amenace intereses económicos o de otra índole cuya vigencia depende de la no aceptación de la teoría en cuestión. Además, el publicar algún artículo positivo sobre alguna teoría heterodoxa puede traer consecuencias negativas para el prestigio de estas revistas (prestigio que siempre tratan de mantener a cualquier costo), lo que es un factor adicional que disuade a los responsables de tales publicaciones a incorporar artículos de ese tipo. Sobre todo esto, hemos comentado algo con más detalle, e ilustrado con algunos ejemplos históricos, al tratar sobre las evidencias científicas que respaldan a la NMG, en el punto Nº 15, de nuestro artículo sobre dudas acerca de la NMG.
Lo importante es que usted, amigo lector, examinando cuidadosamente y sopesando con buen criterio todos estos hechos, referencias y argumentos (y otros a los que usted pueda acceder), llegue a sus propias conclusones.

