viernes, 03 de octubre de 2008
En la medicina convencional, se denomina visión en túnel o visión tubular a la pérdida o disminución de la visión periférica, pero manteniéndose la visión central. Esto hace sentir a la persona como si estuviese viendo a través de un túnel, lo que es la razón del peculiar nombre que se le ha dado a esta condición.

La medicina convencional considera varias causas de este trastorno, entre las que se incluyen:

1)Pérdida de sangre

2)Consumo de alcohol

3)Consumo de algunas drogas

4)Enfermedades de la vista, como la retinitis pigmentosa o el glaucoma

5)Situaciones extremas de temor o estrés

6)Otras causas

En la Nueva Medicina Germánica, se ha descubierto una causa adicional. Un conflicto biológico de miedo en la nuca con un matiz especial:  un peligro que se experimenta "detrás de los ojos", lo que puede generarse por sentirse perseguido o acosado por alguien que nos acecha "desde atrás" (ej: alguna persona que nos haya amenazado con atacarnos cuando estemos desprevenidos; o por haber sufrido un robo súbito y temer que se repita al transitar por la misma zona). Los ejemplos son infinitos, pero la idea es que se capte el matiz emocional que es típico de este conflicto.

Quizás la mejor manera de ilustrar el contenido de este conflicto sea usando un ejemplo del reino animal. Este conflicto es el que sentiría un animal presa (ej: un conejo) cuando está siendo perseguido por un depredador (ej: un lobo). Los animales presa, por razones evolutivas, presentan generalmente una mejor visión periférica facilitada por unos ojos que se encuentran ubicado más hacia los lados, lo que les permite identificar al depredador desde una panorámica más amplia. Algunos ejemplos se pueden ver en las siguientes fotografías de animales de presa. Adviertan especialmente la ubicación de los ojos:












Comparen ahora las anteriores imágenes con las que siguen, en las cuáles se presentan depredadores típicos. Adviertan la ubicación de los ojos, y el tipo de visión que facilitan (visión frontal):


        





 

En el siguiente video documental, pueden observar cómo la persona que lo narra hace referencia a la posición de los ojos del animal presa (en este caso, de una gacela), y cómo eso le permite ubicar más fácilmente a los depredadores:

 

 

No es una ley biológica que los animales presa tengan los ojos hacia los lados, y los depredadores más hacia el frente. Sencillamente, la evolución ha facilitado ese tipo de visión según la función adaptativa y rol biológico específico que desempeña cada especie animal en sus interacciones con el entorno. Por este motivo, se pueden encontrar  también casos en donde animales depredadores tengan ojos más hacia los lados, y animales presa ojos más frontales.

Lo que nos interesa en este momento es que la ubicación de los ojos nos permitirá entender el conflicto de miedo en la nuca que comentamos.

Durante la fase activa de este conflicto de miedo en la nuca (con el matiz especial que señalamos anteriormente), se produce una opacidad parcial del cuerpo vítreo, que produce un bloqueo de la visión periférica, pero manteniéndose la visión central. Aquí se produce la visión en túnel o visión tubular. El sentido biológico de este programa especial es que la presa logra tapar o enturbiar el peligro que viene detrás, lo que le permite encontrar su camino de huida hacia adelante, sin pararse a mirar hacia atrás o hacia los lados con pánico (ya que cualquier distracción o paralización por pánico aumenta la probabilidad de ser atrapada). El organismo de la presa optimiza su función de escape, concentrando su visión frontal, para huir del agresor que viene desde "atrás". (Metafóticamente, el "mirar al frente" se usa en algunas expresiones, por ejemplo cuando decimos "mira hacia el frente, hacia el futuro" o "toma esa decisión sin mirar hacia los lados").

Hay que tomar en cuenta que el conflicto de miedo en la nuca no produce la visión en túnel de forma instantánea, ya que la opacidad del cuerpo vítreo es un proceso que se desarrolla en el tiempo. Esto significa que, aun en caso de un DHS con miedo en la nuca, el animal (o ser humano) tiene capacidad de visión periférica, solo que ella empieza a perderse a medida que progresa el conflicto (y según su intensidad). El programa especial tiene por finalidad dirigir al animal hacia un escape hacia adelante (no hacia atrás, lo que sería mortal) a la vez que enturbia o "tapa" progresivamente la visión del agresor que ataca desde atrás (y que solo es observado, durante el escape, por la visión periférica; este enturbamiento propicia que el animal se concentre más en la visión frontal)

Otro aspecto a tomar en cuenta es que no siempre que se sienta la agresión desde atrás se producirá este conflicto. Para que se produzca, deben darse las condiciones y criterios generales de un conflicto biológico. Si estas condiciones no se dan, el animal (o humano) simplemente realizará su función  biológica normal y usará los recursos propios que la naturaleza (y la cultura, en el caso humano) le ha dado, sin activar ningún programa especial. Solo en caso de que éste se active, el organismo buscará "enturbiar" o de "tarpar" la visión periférica, para concentrar la visión frontal.

Esto aumenta la probabilidad de que la presa logre escapar, sobrevivir, y resolver con ello el conflicto.

Durante la fase de curación, y dependiendo de la afectación previa del cuerpo vítreo, se produce un retroceso o remisión progresiva de la opacidad parcial del cuerpo vítreo, y una eventual recuperación de la visión periférica. Durante esta fase, aparecen los síntomas del glaucoma, debido al edema del cuerpo vítreo que se acompaña de una presión intraocular (en el interior del ojo). En esta fase, y si no hay recaídas del conflicto, el tratamiento puede incluir el empleo de medicamentos que mejoren los síntomas y coadyuven a la curación. En casos de recaídas y recidivas del conflicto, el cuadro se agrava, no hay respuesta satisfactoria a la terapia con medicamentos, y puede  producirse como complicación la pérdida de la visión.

Por esto es imprescindible no solo solucionar el conflicto, sino evitar recaídas y recidivas, para que la fase de curación se complete.

En el reino animal,  se puede apreciar cómo este tipo de conflictos es más común en presas que en depredadores, por el hecho de que las primeras se ven expuestas más frecuentementes a situaciones donde son perseguidas o acosadas; mientras que los segundos, solo se ven expuestos a esas situaciones en casos aislados. Llevando esto al plano del ser humano, se puede decir que este tipo de conflicto lo sufrirá una persona que esté siendo "presa" de alguna situación amenazante de la que no puede escaparar o liberarse, y que la acosa desde atrás.

Un factor a tener en cuenta es que los conflictos biológicos, que en la naturaleza tienen por finalidad enfrentar y resolver una emergencia que aparece súbitamente, en el caso del ser humano (que vive en sociedad), los conflictos tienden a durar más tiempo de lo que duraría en comparación con animales que se encuentren en su hábitat natural. Esto hace que el programa especial en el caso de los humanos tenga  casi siempre efectos más duraderos, y que tales conflictos sean más difíciles de resolver, ya que el sentido biológico del programa especial no logra modificar la situación que generó inicialmente el conflicto (debido a que el sentido biológico es eficaz en un contexto natural, no en un contexto artificial, creado por el ser humano).

La NMG toma en cuenta toda la dimensión del ser humano, haciendo especial énfasis en su aspecto biológico. Pero este énfasis (a los fines de la NMG) no niega ni devalúa la dimesión cultural, racional y hasta espiritual que es propia del ser humano. Solo que a esa dimensión compleja de su existencia, le añade la consciencia de que él forma parte también de la naturaleza, y de que esa constitución biológica es clave para el estudio, comprensión y análisis del origen de sus enfermedades, y de la forma en que deben ser tratadas.


Publicado por CriticalThinker @ 0:11
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